Cómo Reducir el Azúcar en las Loncheras Escolares

Cómo Reducir el Azúcar en las Loncheras Escolares

En una época en la que incluso el yogur se ha visto sometido a escrutinio por su contenido de azúcar, es difícil saber ya qué es lo que conforma un almuerzo saludable.

Sin importar cómo lo miremos, demasiada azúcar puede ser dañina para su salud. La American Heart Association (AHA) recomienda un consumo de no más de 16 gramos de azúcar diariamente para los niños pequeños y un máximo de 32 gramos de azúcar al día para los adolescentes. Muchos niños de apenas uno o tres años de edad ya sobrepasan estas recomendaciones diarias, generalmente consumiendo alrededor de 48 gramos de azúcar al día, según un estudio de la AHA. Los niños mayores consumen todavía más. Los expertos en salud pediátrica recomiendan reducir el azúcar en las dietas de los niños.

Algunos alimentos que quizá usted no considera “dulces” tienen más azúcar de la que puede imaginarse. Un vaso de yogur y una barra de cereales contienen alrededor de 25 gramos de azúcar. Ésa es toda la ración de azúcar para un día en una botana o merienda aparentemente nutritiva. Añada un sándwich de mantequilla de cacahuate y mermelada más una caja de jugo, y su hijo puede haber consumido más de 50 gramos de azúcar de aperitivo antes del mediodía.

¿Qué debe hacer un padre? No es necesario que reemplace la comida favorita de su hijo. Ni siquiera tiene que decirle adiós a ningún artículo concreto del almuerzo. Sin embargo, puede moderar la cantidad total de azúcar que se está consumiendo diariamente al reemplazar sólo un alimento azucarado con uno sabroso.

Ideas Interesantes:

Con este objetivo en mente, aquí hay algunas excelentes ideas para hacer intercambios apetitosos:

• Sustituya el yogur con hummus y zanahorias

• Cambie un sándwich de mantequilla de cacahuate y mermelada por uno de queso y mostaza.

• ¿Le gusta la conveniencia de los vasos de fruta? Reemplácelos con Pearls Olives to Go! en un vaso, que son aceitunas negras maduras sin gluten ni azúcar y que son convenientes porque no tienen líquido que pueda ensuciar.

• Sustituya una caja de jugo con agua y un chorrito de limón.

• En lugar de la barra de cereales, añada una porción de almendras o nueces.

• Otros artículos sabrosos que puede probar: huevos duros, queso en cubitos, palitos de queso, distintas variedades de aceitunas, mantequilla de cacahuate y apio, pepinillos rebanados y palomitas de maíz infladas con aire.

• Para tener diversión y sabor: empaque un kit de mini pizza para armar: una pita pequeña, queso rallado, una cucharada de salsa y un vaso de aceitunas negras rebanadas o enteras Pearls Olives to Go!

• Para el postre, cambie las galletas por unas bayas o fresas. Los azúcares de la fruta entera entran lentamente al torrente sanguíneo y no provocan los mismos picos en el azúcar en sangre que la comida basura.

Para conocer más ideas, visite olives.com.

Pídales también sus comentarios a sus hijos. Ésta es una buena oportunidad de hablar con los niños acerca de cómo hacer elecciones correctas para comer. Si los alimentos que está probando no funcionan, siga experimentando. Lo más importante es nunca tratar de cambiar demasiadas cosas a la vez. Ser un padre es ya lo suficientemente duro sin convertir la hora del almuerzo en una batalla.

Fuente: StatePoint

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