¿Sientes a veces que te faltan capacidades para el cargo que ejerces?

¿Sientes a veces que te faltan capacidades para el cargo que ejerces?

Te enseño las tres problemáticas más comunes en las mujeres que dudan de sí mismas en el ámbito laboral.

La gran mayoría de las mujeres profesionales con el trabajo, las respuestas con un fuerte cuestionamiento sobre las capacidades y las dudas sobre sí mismas, sin importar incluso si son cargos gerenciales.

Muchas de ellas buscan ayuda para aprender a confiar, sentirse seguras y determinadas con sus decisiones; Así como también ser conscientes de lo que son.

Sin embargo, no hay nada en el mismo lugar, sino también: “A veces pienso que no soy tan bueno en lo que hago”, “Me cuesta decirles que no a mis colegas y jefes; Me siento culpable ”, etc.

Si esto es común en ti, esta vez no se ha tomado la conciencia de que usted debe  fortalecer su autoestima y la confianza en el nivel laboral , lo que se asegure, ha tenido un impacto positivo tanto en su vida personal y laboral.

Sé que estás cansado de dudar constantemente de ti y tu deseo de “agarrarte de algo” para sentirse seguro y capaz. También está que la tristeza, la insatisfacción, la duda y la angustia están presentes en tu vida más de lo que te gustaría, lo que impide que desarrolles tu verdadero potencial.

Para lograrlo, te invito a que conozcas las tres problemáticas más comunes en las mujeres que dudan de sí mismas a nivel laboral:

  1. Son altamente exigentes y perfeccionistas:

Donde el error no es bienvenido y la perfección lo es todo! Se considera que no hay nada mejor que nunca.

Confundir el perfeccionismo con altos estándares de excelencia. Cuando hablamos de  excelencia, comprendemos que debemos mejorar, pero entendamos que caer es parte de un proceso de aprendizaje y superación.

Valorar los errores es de extrema importancia, porque nos enseñan y nos hacen ser quienes somos y reconocemos el lugar al que hemos llegado. En el perfeccionismo, el error y la “imperfección”, son símbolos de fracaso . Cuestionamos nuestra capacidad, incluso como personas.

Cuando te encuentres en “todo perfecto” y te encuentres con la actividad que tienes en la lista “TODO listo”, ahora en la frase de Mark Zuckerberg: “Hecho es mejor que perfecto” .

 

2. Altos niveles de autocrítica:

Es común que en tu cabeza ronden pensamientos como: “No es suficiente”, “Podría hacerlo mejor”, “No soy tan bueno en lo que hago”. Ello genera gran malestar en ti, y te provoca ansiedad y culpabilidad sin ser consciente que eres Tú mismo la que generas estos sentimientos.

Es como tener un juez dentro de ti, que todo el día crítica que haces, piensas y sientes … ¡Realmente agotador!

Te recomiendo aquí, un ejercicio muy sencillo:

  • Identifique esa voz interna que tienes: qué te dices y cómo te lo dices.
  • Desarrolla una voz mucho más compasiva y amorosa contigo. Como si fueras esa amiga que te acompaña y apoya cuando te equivocas y te das duro por eso. ¿Qué te diría esta amiga?  ¡Seguramente te trataría bien!
  • De esa misma forma háblate. Sé una voz amorosa que acepta el error, pero que no se auto flagela.

Si haces este ejercicio con frecuencia, seguirás adelante con bravía y confiaremos en ti mismo y luego sí creceremos personal y profesionalmente, porque te darás el permiso para que se te caiga y tropezar.

 

3. Dificultad para establecer límites:

Probablemente viviste en un entorno donde no se te respetaron los límites y aprendiste a ser muy complaciente con los demás desde la pequeña. Así que hoy te cuesta poner límites, tanto a nivel personal como laboral.

No hay límites en el trabajo. Trabajas de más, le haces el trabajo a otros o no eres capaz de indicar y hacer un equipo para que no tengas nuevas responsabilidades porque estás hasta el cuello.

Te dejo un pequeño ejercicio:

  • Te invito a practicarlo frente al espejo todos los días, hasta que te sea más fácil decirlo y vivirlo.
  • Imagínate frente al espejo, a quién deseas ponerle límites y utiliza la siguiente estrategia: “Fulanito (a), entiendo que quieras / necesites  (xxx)  / o te sientas  frustrado (etc., etc.);  pero no puedo  esperarte (o lo que el mar) , necesito que  (xxx) …  (Y  pides lo que necesitas for poner límites).

Practícalo, hasta que te salga fácil y fluido.

Para terminar, si realmente deseas  “crear el cuento” , y sentirte empoderado de la mujer que eres y de lo que eres capaz de lograr, te invito a que te identifiques con la capacidad de sentirte no valorada , para que puedas cambiarlos por pensamientos que te inviten a creer en ti, valorarte y respetarte.

Si no sabes cómo salir de este modo de funcionamiento, y quieres lograrlo, envíame un mensaje directo en mi cuenta de Instagram: @clubmujeresosadasadas y encantadas veo cómo puedo apoyarte en este proceso.

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